sábado, 12 de agosto de 2017

El niño de Vajra, de piedra Luciferica



¡Ha nacido anormalmente un Niño de Vajra en el Corazón de Ganesha! ¡Un niño engendrado por el Espíritu de Shiva con la Verdad tras la Máscara de la Muerte!

Danza Kâly el Baile de la negra Muerte Fría. ¡Un niño gestado en la matriz de la Negrura Infinita de Sí Mismo! ¡Un niño nacido en la vulva rota del Corazón muerto del pasú!

¡Un Niño de Vajra, un Niño de Diamante, un Niño de Piedra Luciferica, un Niño de Fuego Frío, un Niño Dios! ¡un Niño que es la runa Increada y que está más allá del Tiempo y del Espacio, más allá de la Vida y de la Muerte, más allá del Bien y del Mal, definitivamente más allá del pasú asesinado por Kâly en el Corazón del Hijo de Shiva!

El Niño de Vajra, Hijo de Shiva es aquél que huye de los cuidados del Padre y de la Madre, que reniega del Padre y de la Madre, que descubre que no tiene Padre ni Madre, que encuentra la Verdad Desnuda de Sí Mismo y se empeña en Ser lo que Es y no lo que debe ser de acuerdo a la Ley.

¡Oh qué ingratitud la de quien así enfría el Corazón para la Madre y abriga odio contra el Padre! La Verdad Desnuda se ha instalado en el Corazón del hombre, sobre un lecho de hielo, y éste se ha convertido en un vîrya, en un Dios que compite con el Dios Uno.

Con la Máscara de Kâly ha asesinado al pasú, su hijo primogénito; y con el Poder de la Verdad Desnuda, ha procreado un ser nacido del cadáver del pasú, un Niño de Piedra Luciferica, un niño que no es ni será jamás de este mundo material. Grande es el daño causado por el Hijo de Shiva, al Demiurgo el Dios del mundo material.

¿Qué habita en el Corazón del Hijo de Shiva? Un lobo, un asesino de corderos, un Niño de Piedra Luciferica, Hijo de Sí Mismo y Esposo de la Verdad Desnuda, ha visto a quien puede manifestar la Verdad Desnuda al Mundo, descubrir la Belleza Prohibida y Embriagante de la Enemiga de los hombres y propagar el mal de la Sabiduría como una epidemia.

La Verdad Desnuda que Ganesha puede exhibir a los hombres dormidos causará en ellos una nueva y atroz caída en la nada de lo Increado.

Sobre las ruinas de la Humanidad del Amor, Ganesha transformado en Shiva, danzará la disolución de lo Creado, la descomposición de Mâyâ, la Muerte Final de la Ilusión.

Y en el Pralaya, sobre la Muerte de la Humanidad, en el Götterdämmerung (ocaso de los dioses) en el Fin del Kali Yuga, los resucitados Héroes, los vîryas semidivinos, los Hombres-Dioses, exaltarán a la Verdad Desnuda de Sí Mismo, a la Enemiga del Amor, a la Esposa del Origen.

Para nosotros, como para Krishna, el hijo de Indra, matar no significa nada, si el Espíritu del asesino está más allá de Mâyâ, la Ilusión de la Vida; si cuando nuestra cimitarra siega la vida miserable, el Espíritu danza junto a Shiva el Baile de la Destrucción.

Los seres que existen, y los demás seres creados, aunque estén relacionados entre sí en el espacio y el tiempo, si no son estratégicamente significativos no existen para el Espíritu, son Maya, Ilusión.
 Ud. como Iniciado debería saberlo. ¿Acaso se ha olvidado de que ésta es la Guerra entre el Espíritu y las Potencias de la Materia?



viernes, 7 de julio de 2017

Dante Alighieri, “La Divina Comedia”


La obra más inmortal de Dante Alighieri, “la Divina Comedia” (1304-1321),  es una visita turística al infierno. Como guías turísticos en tan inusual visita tiene en primer lugar al poeta Virgilio (al que Dante admiraba) y al que le enseña el Infierno y el Purgatorio, y después a Beatriz   el Paraíso. A lo largo de la visita se van encontrando a distintas personalidades famosas, al menos en la Florencia del siglo XII, y se va contando cómo se organizan estas tres estancias y qué castigos o placeres reciben los residentes.


"Los lugares más oscuros del infierno están reservados para aquellos
que se mantienen neutrales en tiempos de crisis moral."
 ~ Dante Alighieri ~

Dante según sus comentadores viajó al infierno a la edad de 35 años, el día de viernes Santo del año 1300, recorrió todos los círculos en 24 horas. El infierno que nos presenta tiene forma de embudo o de cono invertido, el cual está dividido en círculos decrecientes. Los círculos son nueve y ruinosa y atroz es su topografía; los cinco primeros forman el Alto Infierno, los cuatro últimos el Infierno Inferior, que es una ciudad con mezquitas rojas, cercada por murallas de hierro.
Adentro hay sepulturas, pozos, despeñaderos, pantanos y arenales; en el ápice del cono está Lucifer. Una grieta que abrieron en la roca las aguas del Leteo comunica el fondo del Infierno con la base del Purgatorio.


Acompañado por su maestro y guía, describe al  infierno como  un cono con la punta hacia abajo y los nueve círculos que poseía en los que son sometidos a castigo los condenados, según la gravedad de los pecados cometidos en vida, en el último círculo “judesco”, Dante describe que había una especie de palacio en el cual se hallaban los que traicionaban a sus bienhechores y allí se encuentra Lucifer , al que describe como un demonio de tres cabezas y dentro de la boca de la principal se hallaba  Judas, al cual mordía con sus filosos colmillos mientras el traidor gritaba de dolor.



En el Infierno de los condenados no están todos los pecadores juntos sino que hay toda una división  en función de cuál ha sido el pecado principal. Está organizado en círculos concéntricos alrededor del propio Lucifer (cuanto más malo has sido, más cerca del centro te toca, mientras que los círculos más externos son los de los pecadorcillos de poca monta). 


En resumen los círculos del Infierno son:

Círculo 1. (LIMBO)  el círculo más externo del infierno es el de los “paganos virtuosos” y los no bautizados. Es decir, si no eres cristiano esto es lo mejor a lo que puedes optar. A partir de aquí tienen residencia los pecadores “activos”
Círculo 2. Los lujuriosos. Es importante darse cuenta de que los primeros círculos (pecados menos graves) son aquellos en los que uno se ha dejado llevar por los instintos, en este caso, por la lujuria en todas sus versiones.
Círculo 3. Los glotones. Aquí son torturados los que comieron demasiado (gula).
Círculo 4. Los avariciosos. Los que ansían sobre todo poseer bienes.
Círculo 5. Los coléricos. Condenados a enfrentarse los unos con los otros in parar.
En este punto está la laguna Estigia. Todo lo que queda dentro de ella está reservado para pecadores  de maldad verdadera).
Círculo 6. Los herejes. Aquellos que persisten voluntariamente en ignorar o contradecir los dogmas y la autoridad de la Iglesia.
Círculo 7. Los violentos. Bien contra las personas o propiedades. Se incluyen aquí a los suicidas y los blasfemos.
Círculo 8. Los fraudulentos. Aduladores, corruptos, ladrones, falsos profetas, etc. Aquí son sometidos a terribles torturas.
Círculo 9. Los traidores. Según Dante el peor pecado posible es la traición. Grandes traidores como Bruto y Judas tienen aquí su hogar en compañía del mismísimo Lucifer.

Bueno, aquí tenéis una pequeña guía de lo que os espera en la otra vida, porque seguro que ninguno os salváis de alguno de estos pecados. Creo que nos vemos todos por allí, pero yo no os digo en que circulo estaré (a mí me tocan varios, volveré loco a Caronte llevándome de un lado a otro).

Fuente:

https://www.elpensante.com/el-infierno-segun-dante/

miércoles, 5 de julio de 2017

CABALGAR EL CAOS



Más allá del Cosmos:

La mitología griega evoca el enfrentamiento entre el Caos y el Cosmos como una secuencia temporal, como una serie de acontecimientos que se encadenaron en un pasado lejano. Primero existía el Caos y después vinieron los dioses e impusieron por la fuerza el Cosmos, su Orden, en el que habitamos. Pero Freud nos enseñó a leer los mitos no como relatos desplegados sobre el tiempo sino como simbologías para representar fuerzas simultáneamente presentes en el universo interior. Edipo no mató a Layo alguna tarde remota de la historia mítica de Tebas, sino que lo mata constantemente en cada psique masculina. Del mismo modo, la lucha del Caos y el Cosmos no tuvo lugar y terminó en alguna era distante, sino que sucede perpetuamente dentro de cada ser humano.

El Caos no se extinguió, sino que sigue rugiendo debajo de la visión del mundo domeñada, ordenada, social, que gobierna los pensamientos y los deseos de la mayoría. 

 EN CADA UNO DE NOSOTROS EXISTE UN PROMETEO QUE SE REVUELVE Y QUIERE ARREBATAR INCESANTEMENTE A LOS DIOSES LA LLAMA DE LA VIDA, AUNQUE EXISTE TAMBIÉN SU MÁS QUE POSIBLE DERROTA Y EL TRIUNFO TOTAL DE LA AUTORIDAD DIVINA. COMO CADA VIDA ES UN UNIVERSO ENTERO, CADA ESPÍRITU HUMANO ES UNA COSMOGONÍA. LA LUCHA PERMANENTE DE NUESTROS TITANES CONTRA NUESTROS DIOSES, DE NUESTRO CAOS PRIMORDIAL CONTRA NUESTRO ORDEN IMPUESTO, NOS FUNDA A CADA UNO COMO MUNDOS ESPECÍFICOS, COMO PERSONALIDADES CONCRETAS. TODO DEPENDE DE QUÉ LEYES HAN PREVALECIDO MÁS EN CADA UNO PARA SOMETER A SU CAOS, CÓMO HA LOGRADO CADA CUAL TRAICIONAR A SU PROMETEO. 



Mientras el Caos pertenece a lo carnal, a lo vital, a lo corporal (y el cerebro es parte del cuerpo, el cerebro es carne), el Cosmos pertenece al mundo de las ideologías, de las creencias, de lo aprendido frente a lo experimentado. La victoria del Cosmos sobre el Caos es el viejo y repulsivo triunfo de la Ley sobre la Vida. Es la derrota del mundo real, "material", a manos del intangible "mundo de las ideas": el embrión de toda religión. El Caos es lo que existe, es el desorden natural del mundo, que crea y destruye magníficamente sin cesar. El Cosmos es sólo una interpretación del mundo, tan retorcida e inadecuada que necesita denigrarlo para poder explicarlo.

Los altares vacíos:

Ningún dios o diosa, ni siquiera Fortuna, está pendiente de tus actos para premiarte o castigarte por ellos. En el Caos todos los altares están vacíos. Cuando crees que tus "malas acciones" están llevándote objetivamente a la desgracia, no deberías engañarte con Jehová o el Karma: es sólo tú mismo el que te castigas, son tu propio remordimiento y tu auto desprecio los que te están envenenando. En el Caos sólo existe el presente, el tiempo de actuar. Cada acción consigue cosas directamente por sí misma, no como plan de pensiones para una recompensa futura.

Sortiaria:

Peor que la conciencia de la muerte es para los cobardes la constatación de que nadie puede domeñar las tormentas del Caos. Por eso cierran los ojos, reniegan del feroz Prometeo y canturrean las temerosas letanías del Cosmos. Y luego se desesperan aguardando la recompensa que creen que han merecido por su comportamiento amaestrado, y como nunca llega, acaban renegando de la vida. Antes blasfeman de la vida que de la justicia de sus dioses, así son de obedientes y pusilánimes.

PERO SI HUBIERAN DESENCADENADO A SU PROMETEO Y LE HUBIERAN PERMITIDO QUE SE LANZARA A CONQUISTAR EL CIELO, SABRÍAN QUE NO ES EL OBJETO DE LA VIDA DETENER LAS TEMPESTADES DEL CAOS, SINO APRENDER A CABALGAR SOBRE ELLAS, IMPULSARSE CON SUS FUERZAS GRANDIOSAS. 

No hay leyes a las que apelar en el Caos, sólo destinos inexorables que por valentía tienen derecho a triunfar o por temor están llamados a malograrse. Nadie ha explicado mejor que la Gran Bestia cómo se galopa a lomos del Caos: "Aquel que hace su verdadera voluntad tiene toda la inercia del universo a su favor". 

 ~ Miguel AlgOl ~

viernes, 30 de junio de 2017

LETEO, EL RÍO DEL OLVIDO



Leteo: cuyo nombre significa “olvido” era una divinidad nacida del Éride (La Discordia), concebida como una abstracción, y hermana de Hipno (el Sueño) y Tánato (la Muerte). 
Un río del Hades llevaba su nombre (Leteo) y en sus aguas tranquilas las almas de los muertos bebían el olvido de su vida terrestre.

En las doctrinas que postulaban la reencarnación, las almas, purificadas de sus antiguas manchas después de una estancia más o menos larga en el Hades, bebían sus aguas para perder todos los recuerdos del mundo subterráneo, que iban a abandonar para entrar en un nuevo cuerpo.


En La divina comedia, la corriente del Leteo fluye al centro de la tierra desde su superficie, pero su nacimiento está situado en el Paraíso Terrenal localizado en la cima de la montaña del Purgatorio.

En la mitología griega, el mito de Orfeo nos cuenta que Dionisos dijo a Orfeo que para encontrar el reino de Hades, este debería ser capaz de cruzar el Leteo, el río del olvido, donde las almas de los muertos bebían de sus aguas para olvidar su existencia terrenal.

Pero los griegos tenían otro río de aguas milagrosas: Mnemósine, también ubicado en el Hades, cuyas aguas permitían recordar todo lo que el Leteo había barrido de la memoria.
Entre los iniciados en los misterios antiguos existía una doctrina que explicaba cómo eludir las aguas del Leteo tras la muerte, y de esta forma engañar la vigilancia de Hades, y en cambio beber las aguas amargas del Mnemósine. 

Al igual que el Leteo, Mnemósine fue perdiendo su naturaleza fluvial. Con el tiempo se transformó en Mnemosina, que significa "la memoriosa", madre de las Musas que personificaba la memoria.
En la Teogonía, Hesíodo sostiene que todo aquel que sea capaz de formular palabras de autoridad le debe su don al patrocinio de Mnemósine. En otras palabras, que la inspiración se produce gracias a la memoria y no a la imaginación.

Para Platón: Tras la caída del alma, esta se sume en el olvido y dependiendo de la cantidad de realidad que ha logrado asimilar, adopta la forma de un cuerpo con una determinada orientación en la vida (filósofo, rey, político, atleta, profeta, poeta, artesano, sofista y tirano).
Es un proceso cíclico en el que el alma se reencarna de manera continua siendo castigada o recompensada dependiendo de lo hecho en su vida anterior y del que sólo el alma del filósofo conocedor de las verdades eternas es capaz de escapar.


Sin embargo, en Homero no hay vestigio alguno de que el alma sea inmortal, y aunque sea para nosotros quien separa por primera vez cadáver (soma) y alma (psiqué), la sombra del Hades es alma solo. Es cierto que este alma se concibe todavía en términos de doble del muerto, pero el divorcio es absoluto desde el momento en que esas almas van a parar a un mismo lugar lejano, el reino de Hades, totalmente inasequible al mundo de los vivos. Homero posee la concepción primitiva de alma como doble, pero también la supera, pues hay una tajante división entre el hombre vivo y el doble del muerto.
 
 "La búsqueda de los valores verdaderos y eternos, nos lleva por los más insospechados caminos."

En su famoso poema Parménides nos cuenta como viaja hacia las profundidades del Averno.
Cómo, el guardián le abre las puertas para dejarlo pasar…
Estas se separan para abrirle a un gran abismo…es el Tartaro , la morada de la Noche.

El concepto cristiano de infierno se parece más al Tártaro griego, una parte profunda y sombría del Hades usada como mazmorra de tormento y sufrimiento.

Parménides viaja en dirección a su propia muerte, de manera consciente y voluntaria, y la única manera de describirlo es empleando el lenguaje del mito…

Y la diosa me dio la bienvenida amablemente, me cogió la mano derecha entre las suyas y me dijo estas palabras:

"Seas bienvenido, joven, compañero de inmortales aurigas, ... pues no ha sido el hado funesto el que te ha hecho recorrer este camino, tan alejado del transitado sendero de los hombres, sino el derecho y la justicia. Y es necesario que te enteres de todo: tanto del inalterado corazón de la persuasiva Verdad como de las opiniones de los mortales, en las que no hay nada en que confiar."
Pero aprenderás también esto: 
 "Cómo las creencias basadas en apariencias deben ser verosímiles mientras recorren todo lo que es."